
La madurez de un artista la vemos la mayoria de las veces después de muchos años de trayectoria. Suena obvio.
Pero este no es el caso. Herbie Hancock fué "maduro" desde sus comienzos. Ya a los 18 años formaba parte del quinteto de Miles Davis. Si eso no es estar listo, no se que que será ser buen músico entonces.
Siempre fué adelante. Cuando aparecio el teclado eléctrico fué uno de los pioneros con Chick Corea y su sonido se fué trasformando, pero nunca dejó de ser Hancock. Siempre volvío al piano, su habitat natural. En su último disco "River", nos muestra su jerarquía una vez más.
Es un disco que se basa en las letras de la cantante Joni Mitchell. Es intimo y perfecto. Muchos temas son cantados por mujeres que estan en la industria, pero no precisimanete en la del jazz: Tina Turner (sorprendente !!), Norah Jones, Corinne Bailey, Luciana Souza, Sonya Kitchel y la participación desconcertante y profunda de Leonard Cohen en uno de los temas.
Invitó también a paticipar a viejos colegas de su misma estirpe como Wayne Shorter en saxo y Dave Holland en contrabajo. Agreguemos el joven talento del guitarrista africano de moda, Lionel Loueke y la bateria legendaria de Vinnie Colaiutta (ex Zappa).
La crítica especializada y formal del disco se la dejo a los expertos.
A mi me provoca tranquilidad, fineza, virtuosismo, espíritu...son palabras que me vienen a la cabeza cuando escucho "River".
Ya no me sorprende que este señor edite cada vez un disco mejor que el anterior.
Su madera siempre a sido de las más nobles.
Saludos
