
“El azar, o suerte, y el destino son casi lo mismo. Lo que nos dice si es buena o mala suerte, es el hecho de que el destino transcurra de acuerdo a nuestro beneficio o en pro de las desgracias…."
Lo leí una vez, a propósito de el “leit motiv” que tiene el escritor norteamericano Paul Auster en toda su obra. Y claro, el intercala a la perfección las piezas que recogen sus personajes con vidas marcadas por coincidencias y casualidades, las mismas que en el mundo real están a la orden del día y de las que nadie se salva...para mal o para bien.
Porqué ¿qué determina que alguien tenga que estar en un lugar en el momento preciso para salvar o no la vida de otro? …o ¿qué hace que alguien tenga la claridad necesaria para reaccionar favorablemente ante un evento drástico, en el segundo preciso ?...o ¿qué hace que dos personas se encuentren en determinado lugar y en el momento indicado…y que ese encuentro cambie el futuro de ambas?.....¿estaremos destinados?... ¿esta escrito en las estrellas, en las manos, o quién sabe donde????
Creo que es algo que nunca podremos descubrir, ni tener certeza alguna. El hecho es que estas cosas pasan, y vuelven a pasar, para bien o para mal...punto.
Cuando supe que mi madre, mi hermana y mi ahijado Felipe, alcanzaron a subir el cerro en la playa de Iloca, con el tsunami pisándoles los talones…pude respirar, pero después de varias horas de una incertidumbre inédita. La reacción rápida de mi hermana para subir al auto y trepar por el primer camino que iba al cerro, hizo que se salvarán de esa ola que voló por completo la cabaña minutos después…y esperaron allí, hasta que mi padre los encontró al día siguiente y hoy los tenga en casa, vivos.
Azar…Destino
Cuando supe que mi amigo Pedro y su familia, habían sobrevivido al mismo tsunami, pero en la Isla Robinson Crusoe, también pude respirar….pero mayor fué el respiro cuando supe la historia cinematográfica, y real, de como se habían salvado. Porqué una persona que "no debía estar" esa noche del 27 de Febrero allí alojando con ellos (porque se quedaba en otro lado...) simplemente estuvo. Y fue clave en que hoy estén vivos…a pesar de la ola de veinte metros que les arrancó de cuajo su hostal y se lo llevo más de 200 mts. mar adentro, de donde lograron saltar a un bote con sus niños en el oscuro mar de esa noche fatal para tanta gente.
Azar…Destino
13 meses antes, en esa misma isla, yo llegaba a Bahía Cumberland recién separado…solo a despejar mi turbulenta cabeza. Pedro estaba allí, esperándome en el muelle, junto a una guapa desconocida y con una gran sonrisa en el rostro...en ese momento, ninguno de nosotros se habría enterado que hoy, mi negocio y parte de mi trabajo, es una suerte de homenaje a la isla...
Azar…Destino
Hoy, Pedro y su familia están vivos, aunque no tienen hostal, ni trabajo…solo incertidumbre en el futuro por "culpa esta jugada del destino”…..aunque me consta que la esperanza, sus sueños y mi muelle quedaran intactos.

Existe una notable parábola china de la Mala Suerte? Buena Suerte?...que me dijo hace mucho tiempo un querido amigo, ex suegro y viejo zorro, y en un momento de la vida en que no sabía si estaba decidiendo bien o mal.
Desde que la comprendí y la acepté, esta parábola a llevado de alguna manera el timón de mi pequeño bote, de mi vida, dándo tranquilidad al movimiento de las cosas y sabiendo que todo pasa por alguna razón...porque simplemente tiene que pasar, aunque en principio cueste aceptarlo, ya que no se tiene certezas, nunca, de lo que en cada momento de la vida a veces parece "tan certero".
“Una historia china habla de un anciano labrador que tenia un viejo caballo para cultivar sus campos. Un día, el caballo escapó a las montañas. Cuando los vecinos del anciano se acercaban para consolarlo y lamentar su desgracia, el anciano les repitió: ¿Mala suerte?, ¿Buena suerte?, ¿Quién sabe?.
Una semana después, el caballo volvió con una manada de caballos salvajes. Entonces los vecinos felicitaron al labrador por su buena suerte. Este les respondió: ¿Mala suerte?, ¿Buena suerte?, ¿Quién sabe?
Cuando el hijo del labrador intento domar uno de aquellos caballos salvajes, cayo y se rompió una pierna. Todo el mundo considero esto como una desgracia.
No así el labrador, que se limito a decir: ¿Mala suerte?, Buena Suerte?, ¿Quién sabe?
Unas semanas mas tarde, el ejercito entró en el poblado y fueron reclutados todos los jóvenes que se encontraban en buenas condiciones. Cuando vieron al hijo del labrador con la pierna rota, lo dejaron tranquilo.
¿Buena suerte?, ¿Mala suerte?, ¿Quien sabe?
Luego se supo que la mayoría de esos jóvenes combatientes habían muerto en una guerra…..
Azar...Destino........
Todo pasa por alguna razón en la vida...
cósmica ??? ancestral ??? es solo el azar ???
No lo sabemos...
Saludos

broder, que lindo texto, nuevamente me has emocionado
con lagrias y todo
todo lo que dices es verdad y cierto
un abrazo
pedro